Acabado ya el tercer semestre de mi carrera, supuestamente el más difícil. Aunque no lo creo, estoy ansiosa por ir a la práctica, admito que fue fuerte, hice cosas que pensé que jamás en mi vida haría; como lo es meterme toda la tarde en la biblioteca a estudiar para poder pasar los exámenes
Me da mucha satisfacción el haber pasado chévere. Aunque en este semestre aprendí a estudiar de una manera que jamás había estudiado. Aprendí sobre semiótica, una de mis materias favoritas a parte de redacción. Aprendí a relacionar los signos con los significados propios. De allí aprendí a pensr de una manera distinta y ver más allá de mis narices.
Psicología fue mi frustración, mas no la odié. Me gustó mucho la materia, muy interesante. Sociología y Metodología fue lo más mierda y fantasma de todo el semestre, esas materias apestan, Medios de Comunicación y Economía no estuvo mal e Historia de la Cultura III a quien jamás me le rendí, a pesar de que corría gran riesgo de no pasarla.
El gran chasco de este semestre fueron los exámenes finales, impuestos por la
UCAB, mi universidad. Supuestamente ayudaban a mejorar el promedio. El mío este semestre está por el piso, todo por culpa de los dichosos finales. El 7 de marzo comienzo el nuevo semestre. ¡Qué cortas vacaciones!