No sé realmente por qué demonios me siento como si hubiese dejado de ser yo en mi total y completa esencia. ¿Será que el estar lejos de casa me ha hecho parecer una total extraña?, o será que habré cambiado en algo como para sentirme así.
Sea lo que sea, no me gusta para nada... Al menos no he empezado a usar ropa rosada y zapatillas de
pointe 
, eso sí sería realmente vergonzoso y triste. Siempre he sido una chica fuerte, tal vez que se reprime en exceso, tal vez el tiempo me esté cobrando todos estos años de represión.
Ahora a veces siento la necesidad de que alguien esté conmigo apoyándome en todo lo que hago, cuando en otra oportunidad me bastaba con que Yo misma lo aprobara o rechazara. Tal vez esté dejando de ser egoísta, como muchos dicen que soy; o quizas por fin estaré creciendo y dejando de ser la niñita malcriada que hace lo que le parece en contra o no de su voluntad.
"Será bueno, será malo... ¿Quién sabe?" No sé cómo este cambio me afecte, si me volveré mejor persona o más insoportable de lo que pienso que soy. Sólo sé que llegó a mí sin que lo buscase y sin que me propusiera cambiar. No soy la peor persona del mundo, aunque a veces me siento como si lo fuese.
He descubierto que tengo en realidad MUCHA imaginación y creatividad como para escribir historias locas, y darles -aunque con mucho esfuerzo-, sentido a todo el lío que estoy escribiendo, no es que pretenda ser escritora, seguiré en el camino para ser periodista pero me agrada esa nueva faceta que he logrado desarrollar.
Ahora que estoy momentáneamente en casa, disfrutaré de lo que fue mi vida, y a retomar otras cosas que por aquí abandoné.