lunes, 27 de marzo de 2006
En esos momentos los cuales no puedes divorciarte de las ganas de mirar hacia atrás, te preguntas frecuentemente: ¿Por qué lo hago? Se supone que el pasado atrás debe quedar y nosotros como "únicos animales pensantes y racionales" se supone que deberíamos comprender este principio básico. Pero... ¿Qué pasa cuando el pasado nos pisa los talones?

Hay cosas las cuales las personas quisieran olvidar, no por el hecho único del trauma, hay momentos muy bellos que simplemente quisiéramos echar a la papelera del olvido sólo para no acordarnos de esa persona que tal vez ahora no esté; el hecho es que esa papelera al parecer nunca se vacía y en los momentos de ocio -como en el que estoy ahora- los recuerdos atacan a tu mente obligándote a recordar todo aquello que quieres desechar.

Existe un momento muy traumático para mí, no me he podido deshacer de ese MALDITO recuerdo. Tenía yo unos siete años, era una niña inocente e ingenua. No recuerdo ese día exactamente pero si puedo recordar lo que pudo pasar que gracias a mis gritos no pasó. En el campo de mi papá trabajaba un señor que no me caía nada bien, era un empleado de mi papá; yo era una niña muy curiosa -la curiosidad no se me ha quitado aún-, ese día yo estaba haciendo tour por la habitación de ese ser y él entró por sorpresa y quiso violarme. Gracias a mi garganta y a mis gritos logré escapar de ello, mi papá unos dos meses más tarde lo despidió... pero nunca le conté a mi papá lo que de verdad pasó, aunque creo que él se lo supone. Me da mucha rabia que a veces tenga pesadillas con ese maldito recuerdo, es bastante doloroso para mí y me levanto con el rostro cubierto en lágrimas. ¿Por qué no lo puedo arrancar de mi memoria?

Sin embargo existen otros momentos que quisieras que se quedasen siempre en pausa y que la vida se basara en ese solo momento de gloria; dentro de esos recuerdos están la primera vez que concursé cantando, lo hice ante 50.000 espectadores a la edad de 6 años, y mi mayor recompensa fue que me gané el primer lugar femenino -era un concurso infantil-. Fue para mí toda una hazaña. Otro de los momentos lindos de tu vida es cuando alguien que no es parte de tu familia; recuerdo ese día como si fuese ayer, me salvó de un castigo un niño, tenía dos años mayor que yo y se llamaba Jesús Eduardo, fuimos amigos cuando éramos niños; aproximadamente entre las edades de 8 a 12 años. Gracias a él ese día no me castigaron, yo había hecho alguna diablura y él se echó la culpa. Como dato curiosos, creo que fue el primer niño que me gustó en mi infancia, él me besó por primera vez a los 8 años -mi edad-, yo siempre decía que él era un fastidio y que sólo había nacido para fastidiarme, nunca le confesé nada... De hecho tengo como 7 u 8 años que no sé nada de él.

La primera vez que alcé mi voz para hacerme escuchar me sentí oficialmente liberada de las cadenas que amarraban de mis piernas. Fue una sensación demasiado buena, aunque después me castigaron por "grosera". No sabía que hacerse escuchar era un acto de grosería; tenía nueve años cuando pasó eso.

...Y así hay muchas penas, glorias y amargos tragos que me gustaría borrar de mi cabeza. A veces tengo ganas de volver a nacer para ver si no cometo tantos errores como los que he cometido hasta ahora; pero sé que de nada servirá. Pero quisiera siempre mirar hacia delante y nunca hacia atrás.
Publicado por Desconocido @ 11:49 AM
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 08 de abril de 2008 | 5:22 PM
ES A VECES LA COSTUMBRE EL MIRAR SIEMPRE ATRAS,PERO SIN ESACOSTUMBRE NO CRECERIAMOS COMO SER HUMANO COMO HASTA AHORA LO HEMOS HECHO.DEBEMOS MIRAR SIMPRE ATRAS PERO CON LO BONITO QUE HEMOS DEJADO. YO EN MI CASO QUISIERA JAMAS MIRAR HACIA ATRAS PERO GRACIAS AL MIRAR ATRA ME ENCUENTRO CON CON TRES GRANDES TESOROS QUE PARA MI SON...... MIS HIJOS POR QUE SI NO MIRARA NO TENDRIA LA DICHA DE LO QUE SIGNIFICA SER MADRE.PORQUE POR ELLOS YO DARIA MI VIDA ENTERA POR ESO MIRA SIEMPRE ATRAS Y CONSERVA LO BONITO QUE DEJAS ATRAS Y VIVE EL PRESENTE LO MAS QUE AL MAXIMO.



MARY A.
Angelito