viernes, 28 de abril de 2006
Pensando en ti aunque no quisiera
Es tan melancólico traer tu recuerdo a mi cabeza; ni siquiera los miles de kilómetros de distancia y el tiempo han podido borrar todo lo que he sentido hacia ti. No es que te quiera fervientemente como en un momento lo fue, sino que me es difícil recordar cosas en las cuales tú no hayas estado.
Ahora no puedo disfrutar con tranquilidad de la playa sin recordar tus rizos dejándose llevar por la brisa marina y tu piel parecida a la de un camarón por efectos del sol cuando intentabas hacerme surfear; es difícil no recordar la vez que aprendí a montar caballo, tú estabas conmigo cuidando que no me cayera, también estuviste allí cuando quise cocinar por primera vez... y cómo olvidar que frente a ti era que podía llorar bien sin necesidad de avergonzarme -siempre me avergonzó y aún me avergüenza llorar frente a los demás-.
A veces quisiera nunca haberte conocido para no recordar todo lo que ha pasado, y aunque me cueste admitirlo a veces te extraño. Añoro nuestras peleas frente al televisor por un partido de fútbol; aunque era algo estúpido a tu lado entretenido. Cómo olvidar al novio más significante que he tenido, que de no ser por lo celópata nunca hubiésemos tenido problemas. Cómo quisiera no pensar en ti; pequeños detalles siempre me hacen recordarte.
Puede alguien darme un golpe bien fuerte en la cabeza para que me genere amnesia y no poder recordar a ese sujeto nunca más. Aunque no sé si pueda sacar de mis sueños a un che de cabellos rizados, invitándome a jugar fútbol mientras sonríe aunque yo sea odiosa.
Ahora no puedo disfrutar con tranquilidad de la playa sin recordar tus rizos dejándose llevar por la brisa marina y tu piel parecida a la de un camarón por efectos del sol cuando intentabas hacerme surfear; es difícil no recordar la vez que aprendí a montar caballo, tú estabas conmigo cuidando que no me cayera, también estuviste allí cuando quise cocinar por primera vez... y cómo olvidar que frente a ti era que podía llorar bien sin necesidad de avergonzarme -siempre me avergonzó y aún me avergüenza llorar frente a los demás-.
A veces quisiera nunca haberte conocido para no recordar todo lo que ha pasado, y aunque me cueste admitirlo a veces te extraño. Añoro nuestras peleas frente al televisor por un partido de fútbol; aunque era algo estúpido a tu lado entretenido. Cómo olvidar al novio más significante que he tenido, que de no ser por lo celópata nunca hubiésemos tenido problemas. Cómo quisiera no pensar en ti; pequeños detalles siempre me hacen recordarte.
Puede alguien darme un golpe bien fuerte en la cabeza para que me genere amnesia y no poder recordar a ese sujeto nunca más. Aunque no sé si pueda sacar de mis sueños a un che de cabellos rizados, invitándome a jugar fútbol mientras sonríe aunque yo sea odiosa.
Añadir comentario
No es dificil para mi adivinar que no volveré a pasar a tu palacio. Ahora estoy vagando... como vagabundo que no sabe cual es su destino. Y es a pesar del tiempo vivido, que a veces siento la extrañeza de encontrar alguien que sabes, no volverás a ver.
He leido algo que dijiste en el pasado, algo sobre el romanticismo, sobre principes azules... y tambien he leido la última página en esa que decías echar de menos a un amor querido. Es dificil pienso, que a veces añoremos tanto a alguien, que al recordarla sintamos una punzada tan aguda en el pecho... que nos haga suspirar. ¡Qué extraña enfermedad es la melacolía!
Suerte con todo. Quizá ayer nos cruzamos por la calle, o quizás mañana lo hagamos... ¿quien sabe que nos deparará mañana? ¿quien sabe donde se encuentra el amor? ¿más ese amor que nos hará morir de amor donde estará? ¿a quien le preguntaremos si lo ha visto? ¡Qué extraña soledad vibra bajo lluvia esta noche!
He leido algo que dijiste en el pasado, algo sobre el romanticismo, sobre principes azules... y tambien he leido la última página en esa que decías echar de menos a un amor querido. Es dificil pienso, que a veces añoremos tanto a alguien, que al recordarla sintamos una punzada tan aguda en el pecho... que nos haga suspirar. ¡Qué extraña enfermedad es la melacolía!
Suerte con todo. Quizá ayer nos cruzamos por la calle, o quizás mañana lo hagamos... ¿quien sabe que nos deparará mañana? ¿quien sabe donde se encuentra el amor? ¿más ese amor que nos hará morir de amor donde estará? ¿a quien le preguntaremos si lo ha visto? ¡Qué extraña soledad vibra bajo lluvia esta noche!

