jueves, 31 de agosto de 2006

Por favor, no regreses

A veces me visitas sin una razón que lo amerite, pero aún sin mi consentimiento lo haces. Me pregunto si es necesario torturarme de tal modo, o poder evadir ese montón de loqueras y cosas que pienso. Ojalá no pudieses entrar nunca más para recordarme todo lo bueno y todas las cosas maravillosas que no permanecerán iguales.

Si alguna vez en la vida vuelves a visitarme asegúrame de que no vuelva a despertar jamás para no deprimirme por lo que sucede. Sé que todo esto que ocurre es pasajero y que tal vez algún día despierte; pero por el momento debo resignarme a no mirar hacia atrás, pues me hace daño.

De manera que si algún día vuelves a visitarme extraño bus de los recuerdos, acuérdate no hacer parada en mi cabeza para evitar un colapso mental. Aunque dichosos fueron aquellos momentos hoy sólo se caen por las escaleras y se abren nuevamente viejas heridas.

Cuando puedas visita a las personas que quiero y que necesitan sus recuerdos hermosos, a mí me desaniman. Olvídate de mí por favor... ¡No me tortures más!

martes, 15 de agosto de 2006

Vigilante Nocturno

Siempre es lo mismo, no exactamente igual pero siempre está él; vigilante con sus ojos café mirándome... De forma escrutadora me registra con su penetrante mirada haciendo que mi piel se erice de los nervios. A veces me habla, a veces me grita, a veces me besa y a veces me culpa por errores del pasado.

Lo más reciente que recuerdo fue el sueño de anoche; estaba él con sus cabellos largos –como los tuvo en realidad un tiempo-, vigilando a alguien que dormía… Cuando la persona que dormía se despertó, corrió hacia ella para darle un libro. Esa persona que dormía era yo.

-¿Por qué haces esto?- pregunté.

Él respondió con una risita malévola; el libro que me había proporcionado era relativo a la Revolución Nazi.

De ese sueño ya no recuerdo más, lo único que sí recuerdo es que ha estado en mi sueño por más de una semana y no es precisamente porque piense en él.

Me pregunto si será que siente que me extraña o que yo lo extrañaré a él. ¿Quién sabe? Las cosas del destino y la vida son más raras de lo que nos podemos imaginar. Sólo espero que sus ojos acechadores y su sonrisa malévola dejen de parecerse en mis sueños y finalmente pueda decirme lo que él pretende en mi cara; -si es que hay algo que decir-.

miércoles, 02 de agosto de 2006

En la tele sí existe la perfección

En esos días de ocio ya sea en la mañana, en la tarde o en la noche; buscamos un televisor otra historia en la cual podamos vernos reflejados debido a que la monotonía destroza nuestras vidas poco a poco hasta matarnos del fastidio. Una de las categorías que ofrecen mayor recepción por parte del público -en especial el femenino- son las películas de romance.

Cuando se es mujer este mensaje llega con más rapidez; vemos la típica historia de un hombre o mujer frustrado/a la mayor parte de su vida, cuando de repente... Voilá; aparece la pareja perfecta que sabe cocinar y además es inteligente, educado, listo y con buen gusto por la música. Muchas veces me he muerto de envidia por no tener a mi lado una perfección.

Los guionistas se encargan de trabajar tan bien el carácter humano y el comportamiento que creemos que es una historia real grabada por cámaras estratégicamente ubicadas. Ante la muestra de tanta perfección por parte del protagonista masculino y la suerte de la protagonista no podemos dejar de suspirar porque nuestra realidad fuese igual o al menos parecida.

Muchas de nosotras anhela conseguir a "El Elegido", creemos que existe y que tarde o temprano aparecerá sonriente a invitarnos a tomar una taza de café hasta perdernos en su mirada y dejarnos flechar. ¡Esto sólo ocurre en la tele! Pero tal vez podamos conseguir una situación parecida... Si es que somos afortu

He vuelto!

Bueno chicuelos, había pensado que no volvería más acá... Pero la verdad es que extrañaba mucho el escribir aquí, no es igual en este vecindario de blogs que en cualquier otro.

En fin... estaré escribiendo por aquí más a menudo. Y esto fue todo el boletín informativo del blog de Irma... Hasta entonces. Jajaja!